13 ago. 2008

Acto 1

Me despierto y me incorporo hasta permanecer sentado en un lado de la cama, mi mirada aún conmocionada por la intensidad del día, busca a través de la ventana el sonido de la rutina, abajo el tráfico hace ya tiempo que se amontona. Solo puedo frotarme la cara, bostezar y con un espasmo más que un impulso, levantarme buscando mi dosis de cafeína matutina.
El calor atonta mis sentidos, solo ha empezado el día y no le encuentro sentido a nada. Creo que me voy a volver a la cama. Pero pienso ya algo más claro tras el primer sorbo y me pongo a ordenar el caos que me rodea.
Me relajo, me doy una ducha reconfortante, Uf, mi cuerpo lo necesitaba y mi espíritu casi que más aún. Los vaqueros, calcetines, camisa, ya estoy preparado para un nuevo día.
Bueno, ya verás como viene alguien y lo jode.......

1 comentario:

olguita manzanita dijo...

positivismo nihilista a golpe de cotidianidad.

y en los coletazos de este invierno, cuesta despegarse de las sábanas calientes, sabiendo que al otro de la ventana, el agua cae y el cielo es gris.