Siento romperte lo sueños
que con mi mirada vacía te inunde el llanto.
A veces se nos olvida mirar la vida
por la ventana que tenemos delante,
a veces cerramos lo ojos a un
mundo cambiante.
Por que sentir la mirada caliente
es llenar el corazón
Ella da vida
Ella la simplifica.
A veces siento que el latir
se comparte al hablar
A veces lamento el pasar
de un día sin besar
Volar no es sentir
al oler tu piel
Volar es imaginar
ese esperado empezar.
Lunes, martes, jueves, miercoles, que más da que día sea hoy? Cuentame algo, todo esto tiene que servir para algo, no? Bienvenid@
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20 ago 2008
19 ago 2008
Cartas Perdidas - 27/12/1999 (20:03h)
Una vida se enciende,
se arranca,se siente.
Llegué al mundo solo, perdido,
sin un rumbo en mi navegar.
Me guían estrellas, los vientos y
las olas.
En un mar de dudas vagué sin
cesar. Lloré bajo la lluvia e hice más
grande mi mar.
Rumbo Norte luego Sur, Oeste
y Este y nadie encontré a
nadie oí, con nadie dormí.
Miré oro el cielo y azul un
océano y un negro profundo en
mi pecho.
Rompí las cuerdas de las velas
tiré el lastre, quemé el timón
Navegaré sin una razón que
me niegue a tu corazón.
Bajo agujas de blancos rayos
reí sin poner resistencia.
Mi barco se perdió y un
peso enorme me ahogó.
Con las olas como cielo
y la oscuridad como principio el fin
me regaló
las burbujas de mi agonía
la figura de una chiquilla con forma de sirena.
En sus ojos claros, vi
la luz de un cielo abierto.
Ya era tarde para luchar.
Solo me dejé llevar.
Su mirada se perdió
sobre mi cuerpo
y la corriente
me meció en su regazo,
me abrazó y mis ojos cerró.
Hoy me encuentro en una playa,
hoy he vuelto a nacer.
Seguiré buscando hoy
un rumbo fijo.
Hoy buscando unos ojos
que encontraron,
que buscaron,
que perdieron mi razón.
se arranca,se siente.
Llegué al mundo solo, perdido,
sin un rumbo en mi navegar.
Me guían estrellas, los vientos y
las olas.
En un mar de dudas vagué sin
cesar. Lloré bajo la lluvia e hice más
grande mi mar.
Rumbo Norte luego Sur, Oeste
y Este y nadie encontré a
nadie oí, con nadie dormí.
Miré oro el cielo y azul un
océano y un negro profundo en
mi pecho.
Rompí las cuerdas de las velas
tiré el lastre, quemé el timón
Navegaré sin una razón que
me niegue a tu corazón.
Bajo agujas de blancos rayos
reí sin poner resistencia.
Mi barco se perdió y un
peso enorme me ahogó.
Con las olas como cielo
y la oscuridad como principio el fin
me regaló
las burbujas de mi agonía
la figura de una chiquilla con forma de sirena.
En sus ojos claros, vi
la luz de un cielo abierto.
Ya era tarde para luchar.
Solo me dejé llevar.
Su mirada se perdió
sobre mi cuerpo
y la corriente
me meció en su regazo,
me abrazó y mis ojos cerró.
Hoy me encuentro en una playa,
hoy he vuelto a nacer.
Seguiré buscando hoy
un rumbo fijo.
Hoy buscando unos ojos
que encontraron,
que buscaron,
que perdieron mi razón.
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